Por Ana Cirera

La formación debe entenderse como un derecho, así como un deber, tanto de las organizaciones como de la población trabajadora.

En este sentido, se puede contrastar que el comportamiento organizacional demuestra que este tipo de consideraciones están siendo tenidas en cuenta por la gran mayoría de empresas como estrategia directiva. Sólo en un primer vistazo, la negociación colectiva en España reguló en 2008 las condiciones de trabajo de 10.916.000 trabajadores, y casi el 60% de los convenios colectivos contemplan en su clausulado un capítulo concreto o, al menos, algunos artículos dedicados a regular la formación en la empresa como derecho y deber de las partes afectadas –empresas y trabajadores/as.-

La formación que se incluye en los textos de los convenios colectivos viene a responder  más adecuadamente a las necesidades de los trabajadores y trabajadoras en materia formativa y a los cambios del entorno productivo.

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Por  Miguel Angel Rodriguez

Aparte de las bromas, este “hype” (subidón en castellano) no debe evitar que tratemos al social learning como algo importante para la formación con tecnología porque:

1. Aunque el aprendizaje es y ha sido siempre social, ahora es un elemento clave para la conexión, de personas, de ideas, de lugares y actividades que pasan cada día en la web. Desde facebook a los rss, pasando por twitter, quora o foursquare son herramientas que fomentan y generan conexiones útiles para el aprendizaje

2. El énfasis en lo social pone de manifiesto que es la persona en su contexto concreto donde debemos actuar para fomentar y particularizar la personalización necesaria en todo proceso de aprendizaje.

3. El aprendizaje social viene a romper el modelo de formación que heredamos de la escuela en la que nuestro trabajo es aprender de los libros, para memorizar y evaluar. El componente social cuando cambia la dinámica hacia compartir y extender el aprendizaje, que son dos elementos clave para acercar la formación a la aplicación. (más…)

Las necesidades del entorno económico y del mercado laboral, en continuo cambio, y de forma interna en las empresas los procesos de innovación y rediseño a los que se ven sometidos sus sistemas de producción (en todas las fases de la cadena de valor) precisan de una educación, formación y cualificación de la persona de carácter permanente.

Por ello, uno de los principales factores estratégicos para el desarrollo de una organización, actividad, territorio, etc. es la aplicación de programas formativos que busquen mejorar los niveles de cualificación de los recursos humanos y que implique la trasferencia directa de lo aprendido al puesto de trabajo. (más…)